100K Piriapolis 2008 Race Report

Domingo 30 de Noviembre del 2008, se largó la octava fecha de los 100k de Piriápolis. Como es de esperarse, aprendi muchas cosas nuevas, algunas buenas,
otras …
Los dÃas previos fueron interesantes en muchos aspectos. Por primera vez me compré un inflador para poder determinar la presión correcta de las ruedas cuyos valores fueron mucho más altos de lo que yo suelo usar.
Como consecuencia, inflé ambas cubiertas a un poco más de 40 libras (en un rango de 35 a 65) y la rueda delantera literalmente explotó debido a que la cámara estaba parchada y no pudo soportar la presión.
Regla 1: cuando se corre, se hace con cámaras nuevas, cosa que nunca precisé porque la presión que uso era más baja. (supongo que nunca llegué a 30). Sospecho que esto fue tambien una de las razones para que pinchara en la carrera, cosa que nunca me pasaba, supongo que suerte de principiante. Ahora me pasa muy a menudo.
Whatever, sigamos con la historia. Debido a que la cámara explotó me encontré que solo tenÃa 1 repuesto y además parchado. Llamé a un amigo en la mañana pero no tenÃa otra. Cuando quise comprar en la largada solo tenÃan válvula tipo moto (no entra en mi llanta). Asi que tuve que jugarme a correr con una cámara de repuesto. Para la carrera compré cubiertas con banda <b>doble de kevlar , cubiertas nuevas sin uso.
El dÃa se presentó intensamente nublado, caluroso (21-28) pero con presagio de lluvias. Basta ver las fotos para darse una idea. Para los corredores, era bastante ideal, frente al hecho de tener que correr a más de 37 grados de temperatura (temperatura registrada 3 dias antes en el recorrido de prueba).
La salida se hizo ordenada , saliendo un equipo cada dos minutos. Todo un hito el hecho que la competencia logró agrupar 500 corredores, cifra que se alcanza por primera vez.
Como era de esperarse, mi grupo salió volando (Master A), y en pocos minutos los primeros se distanciaron los suficiente para que los perdiera de vista. El grupo de veteranos tardó bastante en alcanzarme esta vez, aproximadamente a la altura de las vÃas del ferrocarril. El año pasado recuerdo que como tuve que frenar para acomodarme algunas cosas, me pasaron y me dejaron comiendo polvo por un buen rato (y en esa ocasión estaba sin lentes).
Esta vez mi andar fue más parejo y anduve mejor.
Cuando llegué al primer abra (creo que es Castellanos) la diversión comenzó. VenÃa muy bien, sorteando los obstáculos. Donde antes tuve problemas técnicos en otras carreras, regulando rápidamente los cambios subi cualquier tipo de dificultad. Me costó pero lo hice todo impecable, sin caÃdas ni choques. Lamentablemente, despues de pasar esta primer parte pinché. A pesar de todas las precauciones, la rueda trasera marchó, de testigo quedó un notable corte, un poco raro para ser una cubierta nueva.
Me quedó la duda de seguir o volverme. La rueda estaba desinflada. EstarÃa pinchada? Si, la rueda en realidad se estaba desinflando. Asi que despues de asegurarme que no habÃa vuelta , me puse a cambiar el neumático (trasero, nuevamente). El proceso me llevó tiempo, en parte porque donde pinché habÃa mucho barro, en parte las cubiertas nuevas eran rebeldes. Cuando voy a instalar la rueda, me di cuenta que el cuenta kilómetro que instalé con todo mi esfuerzo se habÃa reventado y desarmado. Tuve que arrancarlo y dejar cadenciómetro. Calculo que me llevó 20 minutos al menos reensamblar la rueda y echarme a rodar, ya bastante decepcionado. La rueda esta vez la inflé a la presión que yo suelo darle: alrededor de 30 libras. Lo cierto fue que no volvà a pinchar. De a poco comencé a marchar otra vez y darle ritmo al tema y al rato ya habÃa dejado atrás el incidente.
Una ventaja de haber corrido la carrera anteriormente es que algunos puntos sirven de referencia y uno puede darse cuenta como se encuentra en relación a la vez anterior. Algunos detalles destacables:
El dÃa se presentó muy ventoso y hubieron largos tramos con un sostenido viento en contra. No recuerdo semejante viento en la edición anterior, que influyó en el tiempo final. Gran parte del recorrido el camino estaba muy barroso y enlentecÃa la bici, además de desgastar a los corredores. Numerosas partes técnicas las tuve que tomar con gran precaución, si me mandaba algo mal, me quedaba sin rueda trasera. Eso me impidió ir más rápido en algunas partes que hubiesen estado divertidas.
Salvo el hecho de que la transmisión se taró y no entraba el plato chico (algo que suele pasar de vez en cuando en condiciones duras), el recorrido lo hice sin tener que subir nada a pié. El año pasado detoné como a los 70 km y tuve que caminar bastante.
En el Betete, me caà un par de veces por lo lento que iba. Era eso o las ruedas. A Dios gracias que no pasó nunca a mayores y no me lesioné. La carrera a partir de ahà quedaban al menos 30 kilómetros difÃciles psicológicamente. La temperatura se habÃa elevado de 21 grados hasta unos 28 bajo las nubes. Me tuve que quitar los lentes (demasiado oscuros para un dÃa muy nublado). Cuando me faltaban aproximadamente 10 kilómetros empecé a sentirme detonado. Esta vez fui más inteligente y aproveché agua donde pude y comà a cortos intervalos. Como unica comida, ticholos, como bebida Gatorade.
El tema de los ticholos funcionó so-so. Ya estaba tan podrido de tomar un Gatorade con gusto a detergente y un ticholo dulce que casi vomito en un par de ocasiones. El agua sirvió de refresco y de gusto alternativo. Esto evitó que detonara como el año pasado. Tomé agua en cantidades y sin embargo nunca fue suficiente. Llegué bastante sediento.
Ya por el kilómetro 85, parte del circuito el viento en contra ya era tan fuerte que era difÃcil de avanzar. Lo sorteé junto con otro corredor, pero se fue quedando atrás y terminé remando solo. Invertà mis restantes fuerzas en el último kilómetro y medio en la rambla donde (como parece ser la norma) un fortÃsimo viento en contra literalmente frenaba a los competidores. Aquà hice uso de toda mi ‘aerodinámica’ para llegar a la meta, . Casi podÃa pegarme la cara con mis rodillas y doblado en un ángulo ridÃculo , que cumplió su objetivo…
Llegué cansado, pero no destruÃdo. Estaba feliz (y lo sigo estando) casi me pongo a llorar de la alegrÃa de haber logrado los 100K nuevamente en
circunstancias diferentes y pero siempre adversas. Luego me vino la modorra y el cuerpo me anunció que ya habÃa hecho suficiente.
Despues en la ceremonia pude ver mis tiempos. Puesto 62 con un total de 4h 36′, de los cuales el neto es 4h34′ (se restan los dos minutos de la largada). Demoré con pinchazo y todo 6 minutos menos que el año pasado. Y terminé en mucha mejor condición . El entrenamiento dió resultado.
La meta original fue hacer menos de 4 horas y me falta bastante aún para llegar a ella. Pero voy encaminado.
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